Viernes 28 de abril de 2017 - 8:40pm

La doble moral disfrazada

noviembre 1, 2016
La doble moral disfrazada
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La semana pasada nuevamente salió a la luz pública la doble moral de dos senadores. Creyéndose resguardados por la complicidad entre ellos, sin proponérselo, revelaron sus creencias y acciones sobre uno de los delitos más destructivos de nuestro planeta: la trata de personas.

En plena sesión del Senado el pasado jueves 27, cuando se discutía el tipo penal sobre Trata de Personas, los senadores perredistas Luis Sánchez Jiménez y Fernando Mayans, sin darse cuenta que sus micrófonos estaban abiertos, comentaron de manera burlona que si el debate sobre trata, (ellos) lo abordarían como “usuarios”.

El video retomado del canal del congreso -con el comentario- salió en redes sociales y provocó gran indignación y la solicitud de renuncia de ambos senadores. A modo de disculpa, desde su cuenta de tuiter, Mayans explicó que el comentario era privado y que él estaba contra la trata de personas.

¿Quién le cree al senador Mayans de su compromiso contra la trata de personas, cuando un tema tan delicado le provoca risa y peor aún, él se reconoce consumidor de este delito?

¿El mundo privado de un representante popular o funcionario le permite quebrantar la ley? ¿Son dos personas distintas, una la que legisla y otra la que quebranta la ley? ¡No! ¡claro que no! por lo tanto argumentar que el comentario fue privado no lo excusa de la gravedad de lo dicho.

Un representante popular tiene la obligación de ser respetuoso de la ley que nos rige y que en muchos casos él mismo votó.

Lo ocurrido el jueves pasado nos abre nuevamente el debate sobre quiénes llegan a los congresos y al Senado. ¿Cuáles son los méritos del senador Mayans y de Sánchez Jiménez para ocupar una curul en el Senado de la República?

De acuerdo con el portal Monitor Legislativo el hoy senador Luis Sánchez Jiménez, durante su periodo como diputado plurinominal, jamás presentó una iniciativa, sus calificaciones como diputado tanto en su contribución a la legislatura como a la creación y presentación de iniciativas es CERO.

¿Será acaso la práctica de cuotas de corrientes la que los lleva a ocupar cargos para los que no están preparados? ¿Cómo cambiar esta lógica que tanto daño hace la democracia mexicana?

Los comentarios quedarán como el chascarrillo de dos senadores que se dicen de izquierda y su partido tomará alguna acción ante el insulto a las mujeres y las víctimas de trata de personas.

Las declaraciones del Ejecutivo Federal respecto a que en todos los partidos hay corruptos ¿nos tranquilizan? ¿acaso el refrán mal de muchos, consuelo de … es lo que quieren que aceptemos con resignación la ciudadanía?

Nada de eso, no lo aceptamos. Especialmente las mujeres estamos buscando nuevas reglas del juego en la meritocracia para que sean el trabajo, la honradez y la transparencia las que imperen en nuestro sistema político.

No queremos doble moral disfrazada de chistes privados que agravien la vida y la dignidad de las mujeres, queremos que las acciones políticamente correctas sean las que beneficien a la sociedad y no las que maquillan para quedar bien con la corriente que los mantiene en el poder.

Lo ocurrido la semana pasada en el Senado no puede quedar sin consecuencias, Por decencia, ambos senadores tendrían que retirarse de sus encargos. Su partido, no puede hacer como si no pasara nada, encubrirlos es lo peor que puede hacer.

Por: Lucía Lagunes Huerta*

*Periodista y feminista, Directora General de CIMAC

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