Miércoles 28 de junio de 2017 - 10:35pm

Del otro lado del río

junio 18, 2017
Del otro lado del río
Columnas
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El pasado fin de semana tuve la oportunidad de viajar con unos amigos a pescar a RockPort adelantito de Corpus Christi en una isleta denominada Goose Island, en el camino manifestaron algunos su desagrado por la acción que hizo EU de arrebatarle el territorio a los mexicanos.

Criticaron la ruindad de Benito Juárez al avalar el tratado Mc.Lane/Ocampo, que le daba derechos a perpetuidad a los EU de usar el derecho de paso por el Istmo de Tehuantepec (pensaban hacer un canal) sin pagos de aranceles y de circular sus mercancías por las fronteras Hasta Monterrey sin peaje.

Aparte EU, le exigió el pago de 4 millones de Duros 2 como castigo y dos en garantía por si había daños y perjuicios de sus conciudadanos y conciudadanas en un futuro. A Juárez se le idolatra por sus leyes de Reforma, pero poco se habla de su proclividad hacia los gringos, toda vez que estos le financiaron su gobierno para tumbar a Maximiliano, porque querían a los europeos fuera de América.

Estas reflexiones y más por la pérdida de los territorios avalados en el tratado Guadalupe- Hidalgo aderezaron el camino de Laredo, Texas al centro de recreo.

Ya instalados mientras esperaba que picase algún pez, pude observar que una isleta con apenas 1 metro de profundidad se le explotase magníficamente, instalando varaderos mar adentro, independientemente de los puentes para automotores a lo largo de kilómetros sobre el mar conectando Corpus y Rock Fort con varias isletas.

Es impresionante el nivel de vida del ciudadano común y corriente, vehículos nuevos de última generación, trailas, remolques, lanchas y equipos sofisticados de pesca, familias completas de dan cita todo el día y otros desde las 10 PM hasta entrada la madrugada, cero preocupaciones gente amable y risueña.

Me preguntaba ¿realmente este desarrollo estaría de pertenecernos estos territorios? Será verdad el destino manifiesto de América para las y los Americanos, cobra vida la frase de Emiliano Zapata “La tierra es de quien la trabaja”. Porque hay historias de vida donde se homenajean las calles con los nombres de quienes impulsaron sus comunidades.

No como acá que se le dan nombres a las calles de los depredadores de nuestras comunidades o de políticos baratos, quiero remarcar algunas diferencias entre Estados Unidos y México. Allá en su mayoría son devotas y devotos cristianos y acuden puntualmente a misa dominical, acá dizque fervientes guadalupanos y guadalupanas y no visitan las iglesias más que para bodas, quinceañeras y muertos.

Allá cumplen a pie juntillas las normas, crecen con el sentido de disciplina a las leyes en los centros recreativos, se prohíbe el consumo de alcohol, algunos lo toman a escondidas, pero si te cachan te sacan del centro y si agredes te reportan a la autoridad y quedas fichado por criminal.

Es difícil ser trabajador borracho, las personas cuidan su empleo, en los trabajos se respetan las reglas para empleadas y empleados, las y los capataces les hacen trabajar duro, pero ganan muy bien, por ello los domingos las calles lucen vacías la gran mayoría descansa, acá se ha envilecido a la ciudadanía con el alcohol y se vende sin restricción.

Me dio tristeza por mi país, gobernados desde siempre por una partida, de entreguistas, lo acabamos de ver con las supuestas negociaciones del TLC entre el Secretario de Economía y el de Comercio de EU, Ildefonso Guajardo cedió en todo a las pretensiones de EU sobre el azúcar y alta fructuosa, se mandará azúcar cruda sin refinar.

En Tamaulipas contamos con mejores litorales que Texas, las barras enfrente de SLM y Aldama, nunca se ha podido armar un eco proyecto turístico, han acaparado los regiomontanos terrenos del poblado La Pesca para nada, luce estancada la inversión.

No hay garantías para ningún emprendedor o emprendedora que quiera invertir, las policías inexistentes, el daño a las familias de las y los desempleados del sector Salud es intolerable, los vicios de los anteriores gobiernos se mantienen, los cambios deben ser de inmediato, los frutos tardan, pero si no se inicia cuando?

Nuestros pueblos Tamaulipecos no merecen que les roben el derecho a la vida, al libre albedrío como ciudadanos y ciudadanas, es vital que el gobernador tome cartas en el asunto. Esta entidad ya no sirve para vivir, este país se encuentra al borde del colapso por la voracidad de los gobiernos emperrados en castigar sueldos y empleos laborales.

El ejemplo americano debe ser llamada de atención, los gobiernos de allá les dan a ganar a la gente, para que vivan bien, para que paguen impuestos. Acá quieren impuestos, castigan a los y las trabajadoras y cancelan empleos, ¡valla paradoja!

Por Armando Vargas Torres
Columnista

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